Las cosas de mis pitufos

Las cosas de mis pitufos

jueves, 27 de noviembre de 2014

Y llegaste tu.... (parte 1)

Hace ya mas de dos meses, y no he sacado el momento de contarlo, no encuentro el momento de dejar de mirarte y ponerme a teclear, ahora que duermes.. tan tranquila, con los bracitos hacia arriba...
Esta claro.. las ideas preconcebidas no se cumplen.
Yo tenia la ilusion de tener un parto natural, con tu hermano no pudo ser, en el ultimo momento acabo en cesarea como ya conte aqui, y esta vez lo ibamos a volver a intentar. Me habia empapado de todo, tenia clarisimo que queria hacer el piel con piel, y que si por alguna circunstancia no se podia porque acabara en cesarea igualmente, el piel con piel lo harias con papa. Los primeros minutos son tan importantes para el apego...
Bien, llegamos al hospital la mañana del 17 de septiembre, tras rotura de bolsa, La historia previa es para contarla tambien.. porque murphy hizo su aparacion como no puede ser de otro modo.. pero eso es otra historia, ya la contaremos.
El caso que llegamos sobre las once y algo a la clinicadonde naciste, la misma que tu hermano. 
Al entrar me exploraron y vieron que efectivamente iba con rotura de bolsa, ya me dejaban ingresada, las aguas eran claras, asi que iban a esperar para que me pusiera de parto sola, pero segun matrona que me vio, al tener cesarea anterior seguramente irian directamente a cesarea. Me puse a llorar.. las hormonas estan a tope en esos momentos, porque lloras? me dijo la matrona... porque quiero tener un parto natural... bueno, lo consultaremos con tu ginecólogo,.
Subimos a la habitacion, y ahi me dijeron que ibamos a intentar que me pusiera sola, el ginecologo iba a esperar.
Sobre las cuatro de la tarde empezaron las contracciones, no podia estar mas feliz a pesar del dolor. Papa y yo nos dabamos animos... cada vez dolian mas.. y pedi la epidural. La matrona vio que ya tenian cierto perfil y nos bajaron a dilatacion. Dios.. como dolia ya.. 
Cuando llego mi ginecologo.. me exploro y se fue a cenar.. serian las diez de la noche y estaba de cuatro centimetros de dilatacion.
Ahi con la epidural puesta estuvimos un rato escuchando musica, leyendo, tranquilos y felices.. esperandote.. con gran alegria, puesto que iba dilatando y en un ratito te veriamos por fin la carita.
Cuando llego el ginecologo de la cena... yo volvi a pedir epidural porque estaba con muchos dolores, pero vieron que ya estaba dilatada y que ibamos a empezar con los pujos, asi que solo me pusieron para aliviar, porque lo importante era que empujara.
Asi que ahi empece con el expulsivo.. con cada contraccion empujaba con todas mis fuerzas. 
Pero no terminabas de bajar, y la carita la tenias ladeada, al igual que tu hermano....
El ginecologo decia.. vamos a esperar hasta las doce.. si no a Cesarea... y yo noooo, por favor, vamos a intentarlo, y seguimos.
Seguimos empujando, y bajabas, pero no entrabas en el canal de parto, no lograban averiguar de que lado tenias la carita, te tocaban la orejita... pero no te podian dar la vuelta.
Venga vamos a intentarlo, ponte sobre el lado izquierdo me dijo la matrona, ahi bajaste un poquito, finalmente te pusieron el kiwi, una ventosita sobre la cabeza... ahi me dijo el ginecologo, si no funciona iremos a cesarea.. vamos... pequeña.. sal!! pero no te meneaste ni un poquito.. ains.. mi pitufa... la matrona se subio sobre mi y con todas sus fuerzas intento que bajaras, pero tampoco lo hiciste y ahi nos fuimos a cesarea. Esta vez no llore, sabia que en nada te veria la carita, y dios sabe que lo intentamos. No podriamos hacer el piel con piel, pero si lo harías con papa.
Papa tuvo que salirse fuera mientras yo les decia al ginecologo, a las matronas a todos los que estaban ahi conmigo.. que en cuanto nacieras te llevaran con papa para que hicieras el piel con piel.
Y el 18 de septiembre... a la una y veinticinco de la madrugada... mi mundo volvio a brillar, el motor de mi vida se hizo un poquito mas fuerte, mas grande, al tenerte por fin con nosotros, tan pequeña y tan grande a la vez. 
Nuestro deseo cumplido. 
Nuestra bebe.
Tres kilos noventa, y 49 centimetros de ternura.




1 comentario:

  1. Muchas felicidades por esta nueva vida.
    A veces no puede ser... pero al menos consuela saber que hiciste todo lo que estuvo en tu mano, igual que los profesionales que te atendieron.

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